La recuerdo como la
mujer intocable, la que con un toque de su dedo pulgar, conseguía congelar a
los mas ardientes pretendientes. Tengo que reconocer, que a veces yo mismo, me sorprendía
con la facilidad que lo hacía. Entre tu y yo, siempre pensé que esperaba al príncipe que convertiria su vida en un cuento de hadas. Pero no eran buenos tiempos para
la monarquía. Simplemente era su mundo de Frozen…
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